martes, 22 de noviembre de 2016

Conjunto de viviendas en calle Misioneros, casi Brickman, Bahía Blanca.

Es habitual observar en la ciudad el uso indiscriminado, a veces ilógico y hasta carente de sentido de los triángulos-frontis en los frentes de los edificios, a modo de remate. 
El recurso es (criterio personal) cuanto menos parte de la falta de creatividad y resolución de edificios de estos tiempos que claramente deberían ser resueltos con otros recursos, tanto más simples o acordes. 
El frontis como remate de los edificios es en parte un legado de los griegos, quienes al resolver sus templos con una cubierta a dos aguas generaban esa figura en el frente. Es decir que su origen no es decorativo sino consecuencia de un uso constructivo.