lunes, 8 de febrero de 2016

Una esquina, una historia

En 1921 quedó inaugurado, en el irregular terreno de Dorrego y General Paz, el molino harinero La Sirena, de Luis Godio, industria bahiense con capacidad para competir en el mercado. Fundado en 1882, el molino comenzó funcionando a orillas del arroyo Napostá. El amplio edificio fue equipado con maquinaria de Suiza, Italia y Alemania. En esa época elaboraba harina tipo "doble A", destinada a pan de primera clase, y "doble B", especial para la galleta cordillerana. En 1968, los sucesores de Godio vendieron el capital a Molinos Werner SRL. "De algún modo habrá de continuar lo iniciado por los pioneros de la industria bahiense", se dijo. La realidad fue otra. Declarada su quiebra en 1980, fue adquirido por un consorcio de empresas harineras que procedió a desmantelarlo con el único fin de "eliminar competencias". Sus pocas paredes terminaron de caer en 2015, para dar lugar a un mega emprendimiento edilicio bautizado CRONO. Las ilustraciones dan cuenta del histórico molino y el edificio de cinco pisos que ocupará la esquina. Detrás de esa obra se erigirán dos torres de 24 pisos cada una, con más de 200 departamentos.

sábado, 6 de febrero de 2016

BAUERLE CENTENARIO

En 1909 la Revista Técnica -órgano de la Sociedad Central de Arquitectos-- publicó una página dedicada a Bahía Blanca, con los dibujos de dos obras del arquitecto alemán José Baüerle (1860-1944): una casona en calle O'Higgins 270 y la sede del teatro Colón (actual Don Bosco) de calle Rondeau. Curiosamente ambas edificaciones han sobrevivido al paso de 107 años, a pocas cuadras del centro bahiense, en un espacio donde la evolución de la ciudad borró la mayor parte de su pasado a partir de la demolición de cientos de viviendas erigidas a principios del siglo XX.
El primer caso corresponde a una propiedad de Eduardo Tuñón, con locales en planta baja y dos puertas de acceso hacia la planta alta. Más de un siglo, entre aquel dibujo y estas fotos.

El dibujo de Baüerle, 1909
La propiedad con sus 107 años de existencia.
Las iniciales de Eduardo Tuñón en el remate de la casa.
Las caras art nouveau, un recurso habitual de Baüerle.
La mitad del inmueble recibió pintura, la otra mantiene el simil piedra original.
 
Rejería art nouveau en el remate.