lunes, 11 de abril de 2016

Despedida sin el segundo piso

Cae una casona de calle Güemes al 100. Los hierros que asoman en su parte superior dan cuenta de una práctica propia de las casas de principios del siglo XX, cuando se dejaba construidas la parte inferior de los balcones, para una futura planta alta. Era la señal de la esperanza en un progreso, la señal de una ambición: la de tener una casa de altos. Ya no está el piso del balcón, sólo su estructura. Vigas que formarán parte de los materiales que se venderán para pagar los trabajos de demolición. En esta historia no hubo altos. Seguramente otros sueños fueron cumplidos.