jueves, 26 de enero de 2012

Vistas de Alsina

La foto color es por demás singular. Data, se estima, de 1978, y muestra la cuadra de calle Alsina, desde el teatro Municipal para el centro. Se destaca en ese paisaje de la calle el palacete Pagano --diseño de Alberto Coni Molina, propiedad del empresario constructor Nicolás Pagano-- cuando ya estaba intervenido mediante su rediseño como castillo medieval para alojar la confitería Brancaleone. La casona fue construida en la primera década del siglo XX y durante muchos años puso su toque de distinción a la arteria. Fue demolida a fines de la década del 80, para dar lugar a un edificio en altura.

Vista desde Alsina y Alem, 1978. Foto gentileza Dr. Patricio Colapinto.
Desde la calle, principios del siglo XX. El teatro Municipal y el palacete Pagano.

viernes, 20 de enero de 2012

La parte de atrás (Saldungaray)


El arquitecto Luis Ayrinhac --profesional de Pigué, fallecido en 2009-- comentó en cierta oportunidad que si se caía el portal del cementerio de Saldungaray podía cubrir todo el terrero que ocupaba ese camposanto. El comentario no es exacto por su lectura geométrica o matemática, aunque sí da cuenta de la monumentalidad de esa obra diseñada en 1937 por el ingeniero Francisco Salamone en esta localidad bonaerense que tiene hoy unos 1.200 habitantes.

Con sus 19 metros de diámetro y un zócalo de otros 9, la obra totaliza casi el equivalente a un edificio de diez pisos y realmente aparece como un portal desproporcionado para un cementerio que apenas ha crecido en los últimos 70 años. Como sea, la rueda de fondo azulado con la cruz con la cabeza del cristo, a pesar de la falta de parte de sus cerámicas y la armadura ya expuesta en parte de la estructura, sigue siendo una propuesta art déco única en la temática.

Por aquel comentario de Ayrinhac, y por ser una toma no tan conocida, la parte de atrás del cementerio de Saldungaray.

viernes, 13 de enero de 2012

Casonas que se van, enero de 2012


Comenzó la demolición de la casona de la esquina de calles Tucumán y Moreno, para dar lugar a un edificio de viviendas multifamiliares. Construida en 1921 por el estudio del ingeniero Fernández Long, el inmueble estuvo ocupado hasta hace diez años atrás, cuando se puso en venta. Usurpado en varias ocasiones, finalmente fue adquirido meses atrás y ahora comenzó su demolición.
No se trata de un bien inventariado como patrimonio arquitectónico, pero sin dudas integra el tipo de mansiones que fueron jerarquizando los barrios bahienses, con sus dos plantas, su retiro de la línea municipal para dar lugar a un patio, sus espacios cargados de historias de barrio, de abuelos, de tardes de charlas y esperas en calma. Se van estas casas para dar lugar a nuevos emprendimientos. Se van resignando vidas, quebrados sus espacios, plegadas con arte y palabras de otros tiempos. Se borran sus siluetas para dar lugar a una nueva ciudad, la que todavía debe escribir su historia.