domingo, 8 de mayo de 2011

Cortinas de vidrio

Torre del Bicentenario, estado de obra al 7 de mayo de 2011
 La colocación de una fachada vidriada cubriendo el frente de 1.000 metros cuadrados del ex Centro Cívico bahiense, reconvertido ahora en la Torre del Bicentenario, permite hacer algunos apuntes adicionales al tema. Desde lo histórico, mencionando dos edificios que marcaron hitos en esta propuesta constructiva de recurrir al vidrio como material de cierre de la fachada. Uno de ellos es el Palacio de Cristal, el primero en la historia de la arquitectura y la construcción en ofrecer este tipo de cierre antes que uno macizo. Fue construido en 1851 según un proyecto y cálculo de Joseph Paxton, un jardinero inglés especialista en construir invernaderos de estructura metálica y cierre vidriado. El edificio fue destinado a alojar a la Primera Exposición Universal (Londres) y se convirtió en un hito de la arquitectura. Desarmado luego de la Feria y rearmado, con algunas variantes, en Hyde Park, un incendio lo destruyó en 1936.

Palacio de Cristal, Joseph Paxton, Londres, 1851
 El segundo edificio emblemático es el Seagram Building, obra de Ludwig Mies van der Rohe y Philip Johnson, erigido en New York, entre 1954 y 1958. Se trata de un nuevo lenguaje para un rascacielo, resuelto con estructura metálica y un muro-cortina de cristal y bronce, color tabaco. El modelo se repitió luego en todo el mundo, hasta nuestros días.

Seagram building, Mies van der Rohe, New York, 1954

En esta resumida evocación podríamos además mencionar el edificio de la escuela de Arte alemana Bauhaus, diseñada en 1925 por su director, el arquitecto Walter Gropius, cuya sala de talleres fue cerrada por una cortina vidriada, no menos emblemática que las anteriores y uno de los patrones seguidos por el movimiento moderno.

La Bauhaus en Dessau, Walter Gropius, 1925

***
En Bahía Blanca se detectan propuesta de cortinas vidriadas desde la década del 70, con las limitaciones técnicas propias del caso, pero con la idea de convertir los frentes en muros transparentes. Salvo contadas excepciones, siempre se trata de frentes, no de volúmenes. Algunos de esos ejemplos, a continuación.
Belgrano al 200, década del 90
Pullman, San Martín al 100. Más aluminio que vidrio

Neoposmodernismo vidriado, San Martín al 100
Oficinas de la Bahía, Rodríguez al 200.
Edificio Mies, Santiago del Estero al 500
Edificio de Oficinas, avenida Cerri, frente a la Estación Sud

1 comentario:

Ricardo Raul dijo...

Siempre recuerdo al Profesor de la UNS, Ingeniero Civil RUBEN ACHILI cuando explicaba, en los setenta,que la mejor forma de aislar los edificios era con SOMBRA, concepto que también valía para la QUINTA FACHADA (LA CUBIERTA).....

Cuando al proyectista, lo invade el CAPRICHO de la caja de cristal o el muro cortina, debería pensar en las palabras del IC RA, todo un PRECURSOR de la SUSTENTABILIDAD que hoy leemos en casi todas las publicaciones especializadas.

De INTERNET, podemos recordar:

• La alta complejidad técnica para soluciones particulares requiere mayor información
desde el fiscalizador hasta el constructor.
• Todas las fachadas son prototipos pero deben ser controladas con métodos estándar.
• Riesgo de sobrecalentamiento especialmente en verano por falla del sistema o mal uso.
• Requieren mantenimiento especializado durante su vida útil.
• Riesgo de puentes acústicos en vertical y en horizontal (por montantes).
• Riesgo de condensación de las pieles exteriores.
• Necesidad de medidas adicionales de protección al fuego y al humo.
• Mayor plazo de estudios y ensayos para una correcta utilización.
• No existen soluciones estandarizadas debido a la gran cantidad de variables.....

Desafiar a la NATURALEZA, se corre el peligro de perder la batalla y de tener que explicar, producida la patología, LO INEXPLICABLE....porque MURPHY siempre tiene razón.!!!!!