domingo, 25 de octubre de 2009

Baldosas de marca

Lo hemos mencionado varias veces en este espacio: la sana costumbre de recorrer la ciudad elevando la vista, mirando hacia arriba, superando la mirada standard de 1,50 para así disfrutar de otra urbe, una arquitectura que ha sobrevivido a ciertos cambios, con singulares remates, elementos decorativos, molduras. Pero también existe otra ciudad, la que se mueve (quieta) bajo nuestros pies, y que también tiene lo suyo para contar. En este caso, la "marca", la firma de varias veredas resueltas con baldosas elaboradas en fábricas locales. Son piezas pequeñas, modestas, elementales. Pero su valor es altísimo. Abiertas las puertas de este blog para recibir fotos o indicios de otras.


Así aparecen, solitarias, casi perdidas. Es la "marca en el orillo" de los hacedores de mosaicos que supiera tener la ciudad.







De paso, Cortázar


De pibes la llamamos la vedera
y a ella le gustó que la quisiéramos.
En su lomo sufrido dibujamos
tantas rayuelas.

Después, ya más compadres, taconeando,
dimos vueltas manzanas con la barra,
silbando fuerte para que la rubia
del almacén saliera a la ventana.

A mí me tocó un día irme muy lejos
pero no me olvidé de las vederas.
Aquí o allá las siento en los tamangos
cómo la fiel caricia de mi tierra

Veredas de Buenos Aires, Julio Cortázar

8 comentarios:

LuD!Ca dijo...

Voy a tener los ojos bien abiertos, y de vez en cuando, mirar hacia abajo para más que esquivar veredas rotas!


saludos
Ludmila

Carlos Espinosa dijo...

La marca "Zatti Hermanos" corresponde a la de una familia de inmigrantes de Boretto, Italia. El hijo de uno de los fabricantes de baldosas fue Artémides Zatti, laico consagrado, enfermero de larga trayectoria como benefactor de los pobres en el hospital salesiano de Viedma, donde murió en 1951. Su respetada y querida figura (el hospital público de Viedma lleva su nombre, igual que una avenida, un barrio y un colegio) llegó a los altares cuando el Papa Juan Pablo II lo beatificó en abril de 2002.

Ricardo Raùl dijo...

MARIO : Te mando a tu correo, una VEREDA de Berutti al 400, que seguramente no tiene marca empresaria pero si la de la NATURALEZA que no perdona....sobre todo cuando, en el diseño, te olvidas que los arboles tienen sed, como todo ser viviente, y que si no lo riegas, sale a buscar sustento, provocando esta BARRERA URBANA que genera una NO VEREDA que dificilmente te olvides al pasar por allì, sobre todo si vas marcando un nùmero en el celular....

Anónimo dijo...

la 2da foto es de la vereda de una casa en Saavedra 783, por casualidad? porque la pisaba todos los días, hasta que la descubrí después de leer este post!

Saludos,
Ludmila

Claudio Harrington dijo...

También Manucho Mujica Láinez nos dejo en su entrañable Hombrecito del azulejo una mirada sobre baldosas y azulejos
"El hombrecito del azulejo es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus manufactureros, los Fourmaintraux, no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, embalado prolijamente el único distinto de los azulejos del lote. Los demás, los que ahora lo acompañan en el zócalo, son azules corno él, con dibujos geométricos estampados cuya tonalidad se deslíe hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul, barbudo, con calzas antiguas, gorro de duende y un bastón en la mano derecha"

ilesol dijo...

Don Mario, ¿¿¿vió que repararon la calzada portuguesa del Teatro Municipal??? (usted posteó el desastre que habían hecho a principios de septiembre) No está como antes, las piedras quedaron bastante espaciadas, pero algo es algo...

Mario M. dijo...

Ilesol, la verdad es que no presté atención. Gracias por el dato. Saludos.

TINO DIEZ dijo...

En la avenida Colón a la altura del 1100, entre Malvinas y Avellaneda, creo que en el lugar vive un juez federal, estaba la fábrica de mosaicos Soresi. En la década del 50 creo recordar una fábrica similar en el Regimiento 5º de Infantería. En nuestro Guaite, también había un señor de apellido Rodriguez, en la calle Lautaro casi Plunkett, que tenía produción de baldosas, sifones, piletas de desengrasado y piletas de lavar, lo que le endilgó el apelativo de "Rodríguez, El Piletero" y sus hijos eran la Piletera y el Piletero.
Había muchos más pero no tengo precisión de nombres y localizaciones
Un abrazo
Tino