domingo, 2 de agosto de 2009

El galpón llegó a Clarín




El arte, el galpón y la topadora, las dos caras de la moneda

Por gestión de los estudiantes de la escuela de artes y algún que otro bahiense interesado en estas cuestiones, un periodista del diario Clarín tomó el tema de inminente demolición del galpón de cargas de la ex estación Rosario Puerto Belgrano y lo publicó en el edición de internet del 2 de agosto. El link es

http://www.clarin.com/diario/2009/08/02/um/m-01970481.htm

14 comentarios:

Lelé dijo...

Mirá. Pensar que yo fui una de las primeras que te escuchó a mediados del año pasado: "¿Viste el galpón que está al lado de la vieja terminal, el de las encomiendas? Bueno, lo van a demoler. Es una barbaridad".

Silvia dijo...

Todo aquello que forma parte de n/historia como por ejemplo los edificios antigüos, los monumentos, etc.; tenemos que respetarlos.Forman parte de n/historia,estan en la memoria de los más ancianos y va pasando de generación en generación. Como han trabajado en ellos n/abuelos o bisabuelos;si los perdemos , perdemos la memoria y un pueblo sin memoria no existe
Silvia

Anónimo dijo...

Esperemos que pronto tiren abajo ese adefecio lleno de ratas que están defendiendo, salvo que lo quieran conservan como el monumento de cómo no debe ser un edificio. Daba vergüenza ir a retirar una encomienda a ese lugar oscuro, sucio, lleno de olor a humedad. Parece mentira que haya hecho trabajar a seres humanas en ese lugar.

Ricardo Raùl dijo...

ANONIMO: ¿ estuviste en los Docks de Puerto Madero antes de la intervenciòn ?....Los edificios son como las personas...el aspecto no denuncia las posibilidades intrinsicas...solo necesitas imaginaciòn, recursos y gestiòn.

Mario M. dijo...

Respeto todas las opiniones. Pero hay que tener otra formación para ver en ese galpón, hoy cerrado, hùmedo, oscuro y divido en decenas de compartimientos, la verdadera espacialidad que dispone. Lo dijo Juan Salvador Gaviota. "No creas lo que tus ojos ven: sólo muestran limitaciones..."

paola dijo...

...qué podemos esperar de gente sin nombre ni apellido, si tuvimos una reunión con el secretario de obras públicas y nos habla de algunas razones para demoler: la estética del galpón no tiene nada que ver con el frente de la estación, con estación sur, etc, (no entiende de estética); necesitamos el lugar para estacionamiento (siendo que el galpón funcionó muchísimo tiempo con una pequeña playa que podría mantenerse); no tenemos fondos para restaurarlo (ante lo que le propusimos que lo deje en pie y luego esperamos los fondos)...
Mario, arovecho para agradecerle que desde este espacio haya sido el pionero en la protección del galpón. GRACIAS

paola dijo...

Soy Paola Escarza, alumna del postítulo de arte público.

Anónimo dijo...

Es increible, que un periodista que hace años se preocupa por el patrimonio de bahia, no estuvo en el proyecto de la nueva terminal en el HCD, y pidio que le entregaran copias para ver como quedaba la estrucutra existente, ahora con la terminal terminada le agarro el amor por el galpon, nunca vi tanto tiempo dedicado a una cosa y tenemos en la ciudad otros monumentos y estrucutras que no las nombro nunca y necesitan de su cuidado.
que hicistes Mario mientras se discutia el proyecto de la terminal? porque podias pedir toda la info !!!

Mario M. dijo...

Anónimo: es verdad que en su momento no presté atención a la demolición del galpón, porque en particular no puedo dedicarme a estudiar cada proyecto que se hace en la ciudad para ver si detecto algo que, a mi criterio, pueda dañar el patrimonio. Para eso la propia municipalidad tiene una comisión asesora en cuestiones patrimoniales, en la cual participan los colegios profesionales y las universidades, y a la cual, hasta donde yo sé, NO CONSULTARON cuando se hizo el proyecto de la nueva terminal. Posiblemente ellos hubieren sugerido preservar el conjunto ferroviario. Yo descubro muy poco de todo lo que pasa en la ciudad porque el tiempo que puedo dedicsr a esas cuestiones es muy poco. Muchas historias me llegan por mi trabajo, por comentarios, por mails, en la universidad. Lamento no haberlo detectado antes, quizá hubiese servido, quizás no. De todas maneras el disparador de la polémica fue a posteriori, cuando se intentó hacer creer que el mismo no tenía valor alguno, que era un edificio viejo y sin valor. El galpón se demuele porque el proyecto no lo tuvo en cuenta. No cae porque sea un edificio sin valor. Por eso al menos sería bueno que su pérdida sirva para fortalecer el tema patrimonial en la ciudad y jerarquizarlo dentro del municipio. Saludos.

Camara Viajera dijo...

Es curioso como se aduce la existencia de ratas para justificar la demolición, pero nadie alzó la voz cuando, esas mismas ratas, conviven con empleados y público....tantas serán? serán todas de 4 patas?
Otra: Para el periodismo en general, toda maquinaria vial es topadora, menudo agrande tendrá la palita retro con el título adjudicado...es como si a mi me dijeran lungo jaja!. Entre ese cachivache y una topadora hay medio millon de dolares de diferencia. Las cosas por su nombre. Saludos. Héctor

Mario M. dijo...

Cámara, muy cierto lo de la topadora. Pero la leyenda de la foto quedaba bien para simbolizar la oposición entre ambas propuestas. Gracias por opinar, ya se extrañaba.

Mónica Oliver dijo...

"le agarró el amor por el galpón" " nunca vi tanto tiempo dedicado a una cosa..." UHHH Anónimo, creo que eres un funcionario(*), que como no tiene argumentos válidos, recurre al más banal: echar responsabilidad por el que sí hace y se preocupa.
¿Por qué no comenzar viendo la paja en el propio ojo?
(*) funcionario al sistema

Mario M. dijo...

Mónica, sin dudas es un funcionario.

Yesica dijo...

Desde mi punto de vista, lo peor no es escuchar lo de las ratas, sino la forma en que el intendente Cristian Breitenstein, se refirió al galpón en cuestión:

"Y ahora que la terminal está lista, y como se alimentan del pasado, discuten qué hacemos con el galpón. Mostrar un galpón con cuatro chapas para que sea patrimonio histórico es la única propuesta que tienen”

Estas palabras las dijo el intendente en su discurso del martes 9 de junio del corriente año en el Sindicato de Luz y Fuerza.
Decir que son cuatro chapas, nos muestra la forma que tiene de apreciar las cosas de nuestra ciudad. Y en lo referido a las propuestas, son muchas las que tenemos, pero para ellos ya es tarde; sin embargo, el galpón sigue en pie.
Muchas gracias.
Yesica Limbozzi, alumna del postítulo en Arte Público.