miércoles, 15 de julio de 2009

Plaza Partida

"El número de todos los átomos que componen el mundo es, aunque desmesurado, finito, y sólo capaz como tal de un número finito (aunque desmesurado también) de permutaciones. En un tiempo infinito, el número de las permutaciones posibles debe ser alcanzado, y el universo tiene que repetirse. De nuevo nacerás de un vientre, de nuevo crecerá tu esqueleto, de nuevo arribará esta misma página a tus manos iguales, de nuevo cursaras todas las horas hasta la de tu muerte increíble". Jorge Luis Borges, en Historia de la Eternidad.


Norberto Arecco, intendente municipal electo, 1950-54

Una concejal electa del radicalismo, que asumirá su banca el próximo mes de diciembre, mencionó al diario La Nueva Provincia que entre sus primeros proyectos a desarrollar como edil estaba la apertura de la plaza Rivadavia, laprincipal de Bahía Blanca, con la idea de mejorar así el caótico tránsito bahiense. La idea instaló un acalorado debate mediático en una semana carente de demasiados temas de interés periodístico, como si el anuncio lo hubiese realizado el propio jefe comunal como una decisión ya tomada. Absolutamente nadie pensó jamás en abrir la plaza y la mayoría de los opinantes coinciden en que sería un verdadero "disparate". Lo cierto es que, más allá de lo curioso del tema, abrir la plaza Rivadavia prolongando la avenida Colón es una propuesta de intervención urbana que se repite de manera cíclica en la ciudad en un promedio de tiempo de 20 años, contando desde 1914, en que un grupo de vecinos lo propuso por vez primera para mejorar, precisamente, el tránsito en el centro.
Las ilustraciones que acompañan este comentario muestran uno de esos proyectos, que no pudo concretarse presentado por el entonces intendente municipal Norberto Arecco.


La plaza Rivadavia organizada en dos nuevas plazas, 1954


El pedestal para el monumento a San Martín diseñado por Arecco

Arecco, ingeniero civil de profesión, propuso unir en 1954 la avenida Colón, por entonces llamada avenida Eva Perón, con Yrigoyen, manteniendo el monumento a Rivadavia en el centro del paseo y retirando la Fuente de los Ingleses y el monumento de los Israelitas, los cuales serían trasladados a otros espacios de la ciudad.
Dividida la plaza en dos partes, la misma resignaba su nombre de "Rivadavia" para tomar los de "Plaza Argentina" y "Plaza San Martín". Precisamente a ese segundo espacio se trasladaría el monumento a San Martín del parque de Mayo, el cual se colocaría sobre un elevado y esbelto pedestal construido en piedra.
La actual idea de partir la plaza carece de un fundamento técnico y no ha sido planteado como posiblidad desde ningún ámbito comunal oficial. Pero a no preocuparse demasiado si alguien no alcanza a meter un bocadillo sobre la cuestión. De acuerdo al ritmo ya establecido, los bahienses volveremos a hablar del tema en 2029. Allí estaremos.

5 comentarios:

Lelé dijo...

En 2029 volveremos a hablar de la Plaza. Y del Chupacabras cuándo volveremos a hablar? Y de los perros, Mario? Cuándo?

Mario M. dijo...

Lelé, que acertado tu comentario. Todo vuelve, nada que se diga no se ha dicho ya...

Ricardo Raùl dijo...

Parece que la historia la escriben los INGENIEROS CIVILES.....ARECO, MACRI, COBOS, AGUILAR,VALLES,PRONSATO....A cuento và que don Manuel Emilio Valles, que integraba la famosa empresa con sus socios INGENIEROS CIVILES Luis Amado Cattaneo y Arolo Arrigoni "Valles,Cattaneo, Arrigoni" trazaron otro proyecto para partir la Plaza Rivadavia (cuando fue comisionado municipal)....te lo escaneo, asì lo compartimos como el SECANTE TIPO BOTE de la empresa PAGANO....que casualidad....TAMBIEN INGENIERO CIVIL......

Edgardo Raúl Ayude dijo...

Muy buena la data y el blog. Me sigue pareciendo sumamente resaltable el apasionamiento puesto en el trabajo, el materia de archivo y la cantidad de material agregado semana a semana.

Un abrazo

Pablo dijo...

Muy bueno el blog!