domingo, 5 de julio de 2009

New London, la pérdida más sentida

"Patrimonio es el conjunto de las obras del hombre en las cuales una comunidad reconoce sus valores específicos y particulares y con los cuales se identifica. La identificación y la especificación del patrimonio es por tanto un proceso relacionado con la elección de valores".
Carta de Cracovia, 2000
El palacete conocido como "New London", ubicado en la primera cuadra de calle O'Higgins y demolido en 1993, conforma el edificio más sentido por los bahienses. Al menos eso se desprende de la encuesta realizada por este blog en los últimas 4 semanas, con un total de 95 votantes sobre casi 3 mil visitas recibidas en el sitio. La encuesta tenía ciertas limitaciones en cuanto a los participantes, por cuanto les exigía conocer los inmuebles seleccionados, todos ellos demolidos en los últimos 20 años. El edificio de New London era una casa de rentas, típico palacete de fachada afrancesada, con un local comercial en planta baja, ocupado entre 1921 y 1971 por la tienda New London, y oficinas y departamentos en las plantas superiores. Su demolición no solo conformó un duro golpe a un bien patrimonial y referencial de las primeras obras de jerarquía levantada sen calle O'Higgins, sino que además con su demolición y la de una vivienda vecina, ocupada otrora por la Tapicería Taberner, dio lugar a la aparición de una gran cochera descubierta, cuya estética es de lo peor que puede verse en el microcentro y afecta de manera irrespetuosa a todo su entorno. El 32 por ciento de de los votantes señalaron a esta obra como la más significativa dentro de las pérdidas arquitectónicas.


Ayer y hoy: arquitectura y paisaje urbano de calidad contra degradación ambiental y pérdida de bienes.


El palacete llegó para mejorar y enorgullecer a la ciudad, 1910.


Ultimos días del inmueble, 1993


En segundo lugar, con el 20 por ciento de los votos, se ubicó la conocida como "Casona de Mc Donalds", en la esquina de Brown y Fitz Roy , demolida en 1998. Otro modelo de vivienda multifamiliar, con locales en planta baja, demolida para dar lugar a la instalación de un local de comidas rápidas. Al igual que en la demolición de New London, se cambió una esquina resuelta con categoría por una cochera y un edificio chato y sin valor. A modo de "homenaje" a la casona desaparecida, los autores de la demolición colocaron, a manera de trofeo, un parte de la cúpula sobre una de las medianeras.



Ayer y hoy: Edificio en esquina con su cúpula y presencia a cambio del vaciado de la esquina por una propuesta degradante.


En tercer lugar, con el 17 por ciento de los sufragios, se ubica el edificio donde funcionara hasta 1971 la Escuela Normal Mixta, en la esquina de Brown y Villarino, cuyo terreno aún sigue vacante, sin destino. En este caso la pérdida tiene un alto valor sentimental por cuanto de ese sitio egresaron decenas de generaciones de maestros bahienses, a quien les han quitado una referencia tan transcendental en la vida de una persona como es el sitio donde estudió.



Escuela Normal MIxta. Brown y Villarino, 1928.


Luego se ubicó la Casa Pagano (ocho por ciento), que fuera vivienda familiar y estudio de Nicolás Pagano, destacado constructor local. Fue convertida en boliche bailable en 1974 (con el nombre de Brancaleone) y demolida en 1987.


La casa Pagano, a poco de ser convertida en boliche bailable.

Los elevadores de chapa de Ingeniero White (7 por ciento), acaso el bien más valioso desde el punto de vista arquitectónico e histórico perdido en la ciudad (desarmados en 1978).



Una postal de Ingeniero White, una obra que pasó de ser considerada a Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a kilos de hierro en venta.


Por último, se ubicaron los denominados "galpones del Noroeste", valiosísimo grupo de edificios ladrilleros del ferrocarril Bahía Blanca Noroeste que aún por estos días siguen siendo desguasados; y la casa del médico Leónidas Lucero, de calle Lamadrid al 200, demolida a pesar de ser parte del inventario bahiense, casa familiar y consultorio del fundador del hospital Municipal de Bahía Blanca.


Los galpones del Noroeste, sobre calle Malvinas. Un tesoro ferroviario desarmado y vandalizado.


La vivienda familiar y consultorio del médico Leónidas Lucero. Un héroe de la medicina local que se quedó sin su máximo referente construido.

11 comentarios:

Las chicas dijo...

Estamos totalmente de acuerdo en que la pérdida del edificio de la Escuela Normal es irreparable. Somos un grupo de ex-alumnos de la escuela que, en 2010 cumpliremos 50 años de egresados. Nos hemos tomado el atrevimiento de usar para nuestro recientemente inaugurado blog, una foto que usted publicara meses atrás sobre el edificio. Además hemos puesto su blog como referente en el nuestro.
Valoramos su esfuerzo por rescatar la memoria histórica y arquitectónica de Bahía Blanca. Un saludo de Las chicas del Normal.
http://egresadosescuelanormal1960.blogspot.com/

Mario M. dijo...

Un placer este contacto. Sé por muchos comentarios el sentimiento de pena que les genera perder esa referencia tan trascendente en la vida como es la escuela. Un saludos afectuoso.

Lali dijo...

En los casos mas votados se verifica que la demoliciòn no fuè para generar obra "contemporànea". Es más, los espacios vacíos deforman el espacio urbano, destruyen la continuidad de ciudad que se requiere. Es el punto con el que se debe insitir. Muy bueno retomar el tema...

Lelé dijo...

Hay que ser cabeza de chorlito para deshacerse de edificios de este tipo. La casa Pagano era una belleza digna de Champs Elisée. Qué hermosa!

Mario M. dijo...

"Cabeza de Chorlito". Que nivel de calificación. Gracias Lelé.

PNA dijo...

La pérdida más sentida es la que está por venir; aquella por la que nos vamos a sentir impotentes al no poder evitarla. Las obras que ya no están son el ejemplo de lo que no debemos repetir.

jorge dijo...

Ya pasaron 35 años desde que dejé Bahía para instalarme en Buenos Aires. Hace muy poco un amigo me comentó sobre este blog, que desde entonces no dejo de visitar. Por supuesto que conocí todos los lugares de la encuesta y concuerdo con el crimen que se cometió con el edificio de New London. Cuántos recuerdos! Ese, y López Legide, eran mis lugares de "empilche". Lo que no estoy tan de acuerdo es con la defensa del galpón anexo a la terminal. Todo lo viejo tiene valor arquitectónico?? Supongo que a los jóvenes de la escuela de arte se le podrá asignar algún otro lugar que no obstaculice el desarrollo de la terminal de ómnibus, que, seguramente, en el futuro necesitará ese espacio para acompañar el crecimiento del tráfico. Es mi humilde opinión como observador lejano pero interesado. Los felicito por la página que me hace sentir cerca de la ciudad que quiero tanto.
Jorge.-

Mario M. dijo...

Jorge, gracias por los conceptos y saludos desde Bahía. El tema del galpón es amplio, pero da cuenta de la falta de una política de cuidado patrimonial en la ciudad, la cual al menos debiera comenzar a considerarse.

Beatriz dijo...

Nunca perdere la pena por la demolicion de la Escuela Normal Mixta.En ella me forme desde primer grado inferior hasta egresar del magisterio.Que dolor!!!! ya no tiene remedio...Si al menos existiera una razon quiza seria entendible.Un gusto haber conocido esta pagina

Carina Puricelli dijo...

Hermoso! Cómo está hoy la ESC Normal?

Ernesto Galvan dijo...

Una gran perdida la demolicion del edificio de New London, supe vivir allí hasta el año 91, se alquilaban departamentos, era majestuoso por dentro, el ascensor antiguo, las escaleras de marmol, las columnas por dentro, una belleza de la arquitectura, hoy cuando paso por ahí cada vez q voy de paseo a mi querida Bahia, ya q en el 94 me mudé a Ushuaia, cuando voy a visitar a mi ciudad se me caen las lagrimas ver ese vacio, un dolor inmenso, una puñalada al corazon de la ciudad fué su demolicion, gracias por compartir la historia y las fotos