miércoles, 25 de febrero de 2009

Resistiré

Se realizó la mañana del miércoles 25 de febrero la poda del Ceibo existente en la plaza Rivadavia, el cual, a sus cerca de 60 años de edad, presentaba la menos el 80% de su estructura seca. El árbol, uno de los ejemplares patrimoniales más valiosos de la ciudad, cuya flor es nuestra "Flor Nacional", presenta sin embargo un par de ramas florecidas, lo cual alienta a los especialistas a apostar por su posible recuperación. El ingeniero Norman Diceck, verdadero especialista en la materia y apasionado por el arbolado urbano, diseñó y dirigió esta operación que apunta a salvar al ejemplar, robusteciendo sus pocas partes verdes e incluso despojandolo del Taladrillo, insecto que había ganado ya sus partes muertas para devorar la madera blanda. Es un elemento alentador que luego de muchos años de estar echado a su suerte, como otros tantos árboles históricos de la ciudad, la municipalidad haya decidido establecer una política de conservación y preservación de sus plantas. Incluso con decisiones básicas como será la de construir un cantero alrededor del Ceibo para garantizarle la presencia permanente de agua acorde a su condición de gramínea originaria de los esteros del Paraná.
Para quienes vean entonces la planta por estos días, el panorama puede resultar desalentador. Sin embargo ha sido una cirugía mayor destinada a conseguir el milagro de su supervivencia.


Las únicas ramas florecidas que sobrevivieron a la poda de rejuvenecimiento.


Así lucía el Ceibo la semana anterior, con el 80% de sus ramas secas y comidas por el voráz Taladrillo.


Poco y nada ha quedado del ejemplar. Una fuerte helada el último invierno terminó practicamente con su vida. Los especialistas, sin embargo, confían en su recuperación.

2 comentarios:

Ricardo Raùl dijo...

GRANDE NORMAN !!!! En eso consiste entender el PATRIMONIO verde, en este caso......¡¡¡DARSE CUENTA ANTES !!!! y no lamentarse despuès....

Hector dijo...

Por lo menos intentan que no corra el mismo destino que el encarcelado, encadenado y extinto árbol de Guernika en la entrada a Palihue, ese si que fue un martir de la democracia!, dedico a ese pobre retoño un fragmento de los Sonetos Medicinales de Almafuerte: Piu Avanti
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza !
Saludos. Héctor