jueves, 17 de julio de 2008

La casona de Saurí



Joaquín Saurí era Catalán. Nacido en Barcelona, se radicó en Bahía Blanca en 1906. Era ingeniero militar, egresado de la universidad de Guadalajara, y en la Argentina revalidó su título y le sumó algunas materias para convertirse en arquitecto. Vivió en nuestra ciudad apenas 5 años. En abril de 1911, a sus 39 años de edad, un derrame cerebral terminó con su vida. Dicen quienes lo conocían, que desde un año antes su estado de ánimo no era bueno, luego de haber atropellado con su auto a un vecino que descendía del tranvía, provocándole la muerte. Saurí dejó varias obras arquitectónicas, la mayoría incluídas en el inventario patrimonial. Una de ellas, construida en 1910, acaba de ser demolida. Estaba en calle Alsina al 300 y por sobre las líneas historicistas de su fachada, era simple advertir claros detalles del art-nouveau (modernismo para los catalanes), tan propios de su gusto artístico. Convertida en conventillo durante muchos años, un par de días fueron suficientes para borrarla del paisaje urbano que durante casi un siglo ayudó a prestigiar. Sus espacios, lugares, materiales e historias quedaron reducidas a escombros.

La casona engalanando la ciudad, camino a la avenida Alem, 1919.