lunes, 29 de diciembre de 2008

Alsina al 200



Casonas devenidas en locales comerciales, el remate permite identificar parte del diseño original.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Ayer y Hoy


Primera cuadra de calle Brown, vista desde la avenida Colón hacia O'Higgins. Los dos edificios de la primera esquina sigue existiendo. Al fondo, a la izquierda, el palacete de la compañía de seguros Bahía Blanca, donde funcionara el hotel Royal, demolido en 1937 por la firma Gath & Chaves. A la derecha, aparece, desde 1955, el imponente Taberner. Ayer y hoy, casi un siglo entre una y otra imagen.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Palacete Canessa


Palacete Canessa, MItre 60


Las iniciales del primer propietario en el portón lateral


El patio original, 1928


Juan Antonio Canessa


La ampliación vidriada y sinuosa

Destacado comerciante y hombre de campo radicado en Bahía Blanca a fines del siglo XIX, Juan Antonio Canessa construyó su palacete en la primera cuadra de calle Mitre a principios de la década del 20, según los lineamientos de los típicos petit hoteles de París. Allí vivíó hasta su muerte, ocurrida en 1928, y luego de ser ocupada un tiempo por el médico Aristóbulo Barrionuevo, fue adquirida, en 1937, por la Cámara Federal de Apelaciones, que todavía la ocupa.
La casa está inventariada como bien patrimonial de la ciudad, se conserva en muy buen estado y a fines de la década del 90 se le realizó una ampliación sobre la medianera del patio, para la cual se adoptó un diseño contemporáneo, con una perfilería de aluminio y paneles de vidrio que establecen una clara diferencia entre la época en que cada una se llevó a cabo. Entre las curiosidades del palaceta Canessa, según se lo menciona todavía, es que si constructor fue el estudio del prestigioso ingeniero Domingo Pronsato, una de sus pocas obras civiles en la ciudad, y que en la rejería de entrada al que fuera un jardín de la mansión aún se leen las iniciales de su propietario original, "JAC".

lunes, 15 de diciembre de 2008

Cliba x 3, en la City



La empresa Cliba tiene distribuidos por las calles de la capital federal estos llamativos cestos de basura de impactantes colores para que los porteños seleccionen cual utilizar de acuerdo al tipo de residuo a depositar en ellos. Esa "separación en origen" también se plantea establecer en nuestra ciudad de a poco, aunque algunos concejales creen que los bahienses todavía no estamos maduros para encarar esa tarea. La historia refiere a otra (jamás escrita) que indica que en 1971, en ocasión de inaugurarse el estadio de basquet "Norberto Tomás" del club Olimpo, el entonces intendente municipal Mario Monacelli Erquiaga, presente en el lugar, debió soportar una estruendosa silbatina porque unos días antes había firmado la ordenanza que exigía retirar los residuos a la calle dentro de bolsitas de nylon. ¿Quién silbará por estos tiempos cuando algún innovador coloque estos cestos por las apacibles calles bahienses?

La casa Coleman


Ubicada en la primera cuadra de la avenida Alem se encuentra la conocida "Casa Coleman", así llamada por haber sido ocupada, entre 1931 y 1952, por mister Arthur Henry Coleman (1869-1952), máxima autoridad de la empresa del Ferrocarril del Sud en nuestra ciudad, un verdadero referente de la vida social, comercial e industrial local, al punto que se lo conocía el jerga popular como "El Virrey". Desde 1926 y hasta 1947 la compañía que presidía Coleman fue propietaria de los puertos de Ingeniero White y Galván, además de tener las concesiones de los servicios de tranvías, agua, energía y gas
La vivienda en cuestión, un típico chalet con cubiertas de teja y un singular mirador, fue construida en 1928 por la empresa de Pedro Cabré para Juan de León, un contratista del ferrocarril afincado por entonces en Ingeniero White. Al fallecer De León, la propiedad fue comprada por Coleman, quien se instaló allí en 1931.
En 1972 el inmueble pasó a ser propiedad del Consejo Nacional de Investigaciones Cinetíficas y Técnicas (CONICET) y fue ocupado hasta 1997 por el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO). En 2004 comenzó su recuperación y puesta en valor, siendo habilitada en abril de 2005 como una "Muestra Permanente de Ciencia y Desarrollo".


Casa Coleman, primera cuadra de la avenida Alem.


Arturo Coleman, en su escritorio. A su derecha, un retrato de Sir Winston Leonard Spencer Churchill


Coleman hablando con su señora, en la casona


Una de las concurridas reuniones de los Coleman, todo un acontecimiento social de la ciudad


Vista desde mirador de la casona hacia el teatro, 1938

viernes, 12 de diciembre de 2008

Calatrava en Puerto Madero

De paseo por Puerto Madero, la posibilidad de visitar el Puente de la Mujer, diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava, la única obra de este prestigioso profesional, que además es escultor e ingeniero civil, en Sudamérica. Es un puente peatonal, con piso de madera, de metal blanco, sostenido por ese brazo que se levanta con cables de acero. Calatrava es famoso hoy por su variedad de obras en el mundo, aunque fueron sus puentes, reinterpretados como verdaderas esculturas urbanas, los que lo lanzaron a la fama. Quien vea la serie "Los exitosos Pells", verá que siempre aparece este puente como imagen.


Puente de la Mujer, Puerto Madero


Calatrava en Venecia, Italia


En Dublin, Irlanda


En Bilbao, España


En Valencia, España


En Puerto Madero, again

lunes, 8 de diciembre de 2008

El centro de la plaza



Curiosa postal de la década del 30 que muestra el centro de la plaza Rivadavia antes de la aparición, en 1946, del monumento a Rivadavia. Una muy iluminada rotonda con un cuidado jardín y un conjunto de bancos alineados en su perímetro. Por las noches el paseo se veía desbordado de todos los bahienses que buscaban un momento de expansión y contacto con la naturaleza.

Art Nouveau al detalle

No son pocas pero sí por demás valiosas las obras propias del estilo Art Nouveau existentes en la ciudad. Una muestra de aquella mítica frase del arquitecto Ludwig Mies van de Rohe sobre que "Dios está en los detalles", podemos adaptarla a estos dos herrajes existentes en puertas de nuestra Bahía Blanca. Son elementos propios de este estilo de diseño que encontró en las líneas curvas, el uso de los metales y el trabajo artesanal el lenguaje que lo convitió en el primer movimiento de vanguardia del siglo XX.


Casa del Angel, Brown y Anchorena


Chiclana 150, gentileza Héctor Herro.

sábado, 6 de diciembre de 2008

AT&T (Una historia)

El amigo Héctor Herro me ha enviado una increíble "colección" de tapas que ha encontrado caminando la ciudad. Una de ellas ha servido como disparador de esta pequeña historia, la del edificio AT & T de New York. Empresa norteamericana dedicada a la telefonía, AT & T construyó su sede más importante entre 1978 y 1982 en New York, de acuerdo a un revolucionario diseño del arquitecto Philip Johnson (1906-2005). La obra vino a romper de manera drástica con el modelo de rascacielos que hasta entonces planteaba el movimiento moderno (cajas vidriadas), consolidando la propuesta de un estilo que hoy se conoce como el posmodernismo. Johnson diseñó su rascacielos revestido en piedra, con un remate que presenta un frontis recortado, todo un icono de la arquitectura del siglo XX. En enero de 1979, esa obra le valió a Johnson ser portada de la revista Time. En nuestra ciudad existe un edifico claramente inspirado en ese trabajo, ubicado en la primera segunda cuadra de calle San Martín, diseñado por el arquitecto Mauro Grippo. Toda esta historia como complemento para compartir esta curiosa tapa que puede verse en alguna vereda de la ciudad, con el logo de esa firma norteamericana, la AT & T.


La tapa encontrada en Bahía Blanca


El símil bahiense del AT & T building de New York


El At& T building, New York, 1978. Pieza maestra del posmodernismo.


Philip Johnson con la maqueta de su obra


Johnson tapa de Time, 1979.

Postales urbanas



Calle Alsina, vista hacia Chiclana. Curiosa postal coloreada de una de las arterias más concurridas de la city. A la derecha el hoy desocupado edificio que fue, en sus orígenes, el hotel "La Central", de Antonio Muñíz. A la izquierda, de techito rojo inexistente en la realidad, el edificio del Hotel de Londres. Más acá, a la izquierda, la ex sede del Banco de Londres y del Río de La Plata. En el medio de la calzada, tranquilito y al paso, un peatón. Sobre el cordón de la plaza, varios descapotables. La imagen se presume de la década del 30.

Otra tapa


En la vereda del edificio "San Martín", conocido popularmente como "la Comercialina", en la esquina de Alsina y San Martín, se halla esta tapa destinada a la provisión de combustible para las calderas que tenían estos inmuebles. En este caso se destaca el proveedor, Benigno Rodríguez, cuyo nombre se destaca en una plaquita de en bronce puntillosamente conservada.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Se terminará?




La municipalidad anunció el inminente llamado a licitación para terminar el denominado centro cívico de la peatonal Drago, cuya estructura de hormigón celebró por estos días sus 41 años de existencia. La idea es asociarse con algún inversor que tome a su cargo la terminación de la obra y ofrezca al municipio una determinada cantidad de metros cuadrados terminados (se estiman dos pisos). El diseño de la fachada será un muro cortina, vidriado, y la torre podrá tomar el nombre de Bicentenario.

Salvado, por ahora



El Concejo Deliberante aprobó en la jornada de la fecha una ordenanza por la cual dispone la suspensión provisoria de la demolición del actual galpón de encomiendas de la vieja terminal de ómnibus. Al mismo tiempo decidió la creación de una comisión especial que analizará los posibles destinos de edificio y elevará un informe al concejo, que será quien decida que hacer con la obra. Los argumentos de la resolución señalan la importancia histórica del inmueble, la relevancia de preservar el conjunto arquitectónico junto con la ex estación de trenes y además la necesidad de espacio (el galpón ocupa casi 500 metros cuadrados) que tienen diferentes organismos públicos de la ciudad.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Un héroe con alma de hierro





La tumba sorprende por sus formas, su rusticidad, su dureza. Está inspirada en la dura y áspera corteza de las minas de Sierra Grande, la fuerza del hierro en la naturaleza hecha roca, a incluye el símbolo de los mineros y la Virgen de Luján. Dos trozos de esa piedra férrica se ven en los extremos de la obra. Es el lugar donde descansan los restos de Manuel Novillo, el hombre que en 1944 descubrió los yacimientos de hierro de Sierra Grande, el mayor en su tipo en Sudamérica. Incansable minero, apasionado por la geología, dedicó los últimos años de su vida a promocionar su hallazgo, buscó ayuda en bancos, golpeó puertas en el gobierno de turno, hasta quedarse con las manos vacías sin jamás darse por vencido. Novillo se instaló en Bahía Blanca en 1953, y desde aquí siguió su lucha que incluso le valió el que lo llamen "el loco de las piedras", porque siempre tenía en sus manos un pedazo de hierro patagónico, sinónimo de progreso e independencia, según sus palabras. Murió en 1955, a sus 59 años de edad. Dos de sus hijas viven actualmente en Punta Alta y su único hijo varón en Monte Hermoso.
El yacimiento que él descubrió comenzó a explotarse en 1978, bajo el nombre de HIPASAM (empresa mixta). Carlos M. lo cerró en 1992 y Néstor Kirchner lo concesionó en 2004 a una empresa de capitales chinos. Las minas de Sierra Grande siguen vivas, con el 80% de su potencial sin extraer. Manuel Novillo descansa en estas tierras, cubierto del mismo hierro que signó su vida.

Más tapas




¿De dónde vienen estas tapas dispersas por toda la ciudad? ¿Qué función cumplían?

jueves, 27 de noviembre de 2008

Postales urbanas



Calle Sarmiento, entre Estomba y Zelarrayán. En primer plano, a la izquierda, el edificio del Banco Alemán Trasatlántico (luego Rentas, ahora futura sede del Concejo Deliberante). Al fondo, las torres de la Catedral. La calle, con su geografía de principios de siglo. El gran ausente: el automóvil. Unos pocos carros (jardineras y sulkies) tirados por caballos apuran su paso para no entorpecer la circulación del tramway eléctrico, que viene desde la Estación Sud y doblará en Chiclana para después tomar la avenida Colón. Bahía de viento, tierra y silencio.

Cosas (casas) raras



Sabido es el crecimiento edilicio que en los últimos diez años vienen "sufriendo" barrios como Universitario y Napostá, con la aparición de cientos de edificios destinados a viviendas multifamiliares, los mismos a los que un fomentista bautizó "palomares", o "conejeras". Este ejemplo de calle 12 de Octubre al 400 es por demás ilustrativo de esa situación y llamativo además por su ubicación. El chalecito ha perdido de manera notable sus posibilidades de recibir sol a partir del mediodía y se asegura algunas horas de sombra y oscurecimiento. Pero, según se advierte en la foto, parece que también se pasó unos centímetros de la raya y ahora el cerco que divide los terrenos marca que al menos un pedazo de ese inmueble "quedó del otro lado". Un corralito casero dentro de un gran corralito urbano.

Kiosco cubierto



La vieja terminal de ómnibus va resignando sus formas para dar lugar al nuevo sector destinado a encomiendas. En el sitio se mantiene a pie firme el puesto de diario y revistas que desde hace 23 años opera en el lugar. La municipalidad no le asignó una ubicación en el edificio nuevo y el hombre resiste a pie firme mientras los que demuelen le han dejado, por ahora, un techito por si llueve. Por ahora, entonces, la nueva terminal no dispone de un kiosco de revistas. Si está el de pastillas y caramelos, que es del mismo dueño y que te cobra lo que quiere por su mercadería. Curiosidades del pago chico.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Mirar para abajo



Se dice que la ciudad hay que caminarla mirando hacia arriba, superando la visual standar del hombre-mujer, que se ubica a 1,50, para así descubrir otras situaciones de arquitectura, detalles, casas que no han perdido su estilo original. Pero también mirando para abajo pueden encontrarse singularidades. Es el caso de esta tapa que envió a este blog el amigo Héctor Herro, apasionado por la ciudad y sus cosas, y que por supuesto se suma a esta ciudad perdida que, por suerte, se va convirtiendo poco a poco en una ciudad encontrada.

"Hoy descubrí que mirar para abajo puede ser también muy interesante, las pruebas al canto: Belgrano al 300, un par de casas antes de llegar a Dorrego, sobre mano derecha, está esta tapa que es una joya. Estimo que serviría para despachar combustible para alimentar la calefacción de las casas. La comparto con ustedes. Saludos, Héctor Herro"

martes, 25 de noviembre de 2008

¿Se puede evitar?


En pocos días comenzará la demolición del actual galpón de encomiendas de la vieja terminal de ómnibus local. La idea suena cuanto menos un despropósito teniendo en cuenta que el edificio es parte de la historia ferroviaria del lugar, con su típica arquitectura ladrillera, su volumen puro y sus muy aprovechables metros cuadrados disponibles (unos 500 metros cuadrados). Su ubicación no afecta el actual proyecto y podría ser además reciclado con muchos usos. Sería interesante plantear la situación, sobre todo teniendo en cuenta el buen estado del inmueble y que no parece criterioso demoler edificios con la necesidad que tiene el municipio y la ciudad toda de superficie cubierta.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Mariana Schapiro (1959-2006)


A destiempo, a pesar de vivir en los tiempos de internet, cuando las noticias se conocen en segundos ocurran donde ocurran, recién hoy tomé conocimiento del fallecimiento de Mariana Schapiro, de profesión escultora. Fue una de las mujeres que participó del Simposio de Escultura Monumental realizado en 1993 en nuestra ciudad, del cual surgieron las obras que hoy se ubican en el Paseo de las Esculturas. Mariana hizo la escultura llamada "Todo es Elástico", acaso una de las más simples y atractivas del paseo.
En 2005 tuvo su momento mediático cuando alguién escribió el frente de su casa con leyendas hirientes a su raza.
Visitó nuestra ciudad en 2005, cuando se les pidió a algunos escultores que verificaran el estado de sus obras. Entonces se sorprendió porque a su trabajo alguién le colocó una planchuela uniendo tlos parantes y también dijo que no imaginó que los chicos iban a subirse a esos elásticos a jugar. Según los datos encontrados, Mariana falleció en noviembre de 2006, a los 47 años de edad. Dejó tres hijos y un obra que la sobrevivirá en el tiempo.

"Mariana se murió. El lunes de la semana pasada. Muy joven. Muy en paz. Cuando la fui a ver al Hospital Italiano, entré cautelosamente a la habitación, y vi esa escena increíble que nunca se va a borrar de mi retina: su madre de más de ochenta años sentada en un sillón al lado de la cama, dormitando, y en la cama Mariana, peladita, muy flaca, conectada a una sonda, estaba con los ojos cerrados y los auriculares de un iPod puestos, y sonreía y tarareaba..." Publicado en Página 12, el 13 de noviembre de 2006. Nota firmada por Sandra Russo.


Mariana en Bahía Blanca, con su obra en el Paseo, 2005


"Todo es Elástico", realizado con rezago ferroviario, 1993


En los terrenos de calle Brickman, 1993


Con Pájaro Gómez, 1993

Postales de otros tiempos



Una maravilla de principio del siglo XX. Una postal coloreada que muestra la primera cuadra de calle San Martín, mirando hacia Alsina. Los edificios como siempre sirven de referencia cuando se carece de una fecha precisa. En este caso, a la derecha, se advierte el filo del palacio municipal, construido a partir de 1905. Por otro lado, a la derecha, sobre la esquina, aparece un inmueble de dos plantas que fuera ocupado desde 1904 por la firma Gath & Chaves y que sería demolido en 1909, para dar lugar al palacete de la casa de seguros La Previsión (luego La Acción). Por lo cual esta foto data de 1907-1908. No hay autos en la geografía urbana. La casa de la esquina opuesta, de color rosado, es donde actualmente se ubica el edificio "San Martín", todavía mencionado por muchos como "La Comercialina".
Se advierten unos pocos mateos (capota cerrada) recostados sobre la plaza Rivadavia y unos contados peatones en una ciudad que uno imagina silenciosa y callada. Los postes y faroles dan cuenta del servicio de alumbrado, mientras algún árbol sobrevive al inhóspito clima.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Una casona que se cae a pedazos


Rondeau 29, sus 30 metros del frente esperando un futuro digno a su historia.


Uno de los patios interiores en época de uso


Vista actual del edifico, completamente en ruinas.


Estudiantes en el patio de la casona, 1951


Referencia histórica dando cuenta de la importancia del lugar

Es una de las viviendas emblemáticas de la ciudad por su valor histórico y cultural. Allí comenzó a funcionar el Instituto Tecnológico del Sur (ITS), base fundacional de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Habilitado en febrero de 1948, se allí dictaban tres carreras relacionadas con las necesidades de la ciudad y el sur argentino y los títulos de los primeros egresados fueron entregados por la Universidad Nacional de la ciudad Eva Perón (La Plata), en 1953.
La casona de Rondeau 29 comenzó a ser desocupada en la década del 60, a medida que se fue habilitando el complejo edilicio de la avenida Alem. A partir de allí comenzó su camino a la ruina. Actualmente las autoridades de la UNS planean como recuperar el inmueble y darle un nuevo destino relacionado en principio con cuestiones culturales. Es sin dudas un espacio emblemático, ubicado en un lugar estratégico y en manos de sus propietarios de siempre. No pareciera ser un destino adecuado para el que fuera un ámbito académico fundacional de la UNS.